Entradas

DECLARACIÓN DE SANIDAD

  🌿 Declaración de Sanidad A veces, sin darme cuenta, he ocupado roles que no me correspondían. He querido controlar, dirigir o sostener lo que no era mi papel, y en ese intento, terminé cansándome del alma. Comprendí que Dios estableció un orden perfecto, y cuando trato de hacer lo que no me corresponde, solo me alejo de la paz que anhelo. Hoy entiendo que amar es una decisión. Yo decido amar… y también puedo decidir no hacerlo. El amor no depende del otro, sino del corazón dispuesto a actuar con ternura, incluso cuando no todo es correspondido. Aún no existe el mejor padre, ni la mejor madre, ni el mejor compañero o compañera. Todos fallamos, porque seguimos siendo humanos que aprenden a amar mientras sanan. He aprendido que las contiendas —esas peleas, discusiones o pleitos— son fruto de la ignorancia. Una persona que vive en contienda carece de sabiduría espiritual. El resultado siempre es el mismo: perder lo más valioso… la paz y las buenas relaciones. También descubrí que gr...

SOLTAR TAMBIÉN ES AMAR

 "A veces lo que más duele no es la ausencia misma, sino ese hábito del alma de esperar siempre un regreso. Porque había algo de refugio en esa certeza: la de que, tarde o temprano, él volvería, que no importaba el tiempo ni las distancias, la puerta seguiría abriéndose aunque fuera en silencio. Esa ilusión se volvió abrigo, compañía en medio de la soledad, consuelo disfrazado de esperanza. Pero llega el día en que la vida pronuncia su verdad: nadie puede vivir en el vaivén eterno de lo incierto. No siempre se trata de dejar ir a la persona, sino de aprender a soltar la espera, a aceptar que el eco ya no traerá respuesta, que el viento no siempre trae de vuelta lo perdido. Y aunque la despedida pese, aunque la costumbre de su regreso se extrañe como quien pierde un pedazo de piel, también es cierto que el alma encuentra su fuerza en el silencio. Porque solo cuando se cierra una puerta de verdad, el corazón aprende a abrir la propia." ✍🏼Carito 🌹  Fragmentos del Alma

PERDÓN Y SANAR

 A veces creemos que lo que más pesa en nuestra vida son las circunstancias externas: los problemas, las decepciones, los tropiezos… pero en realidad, lo que más nos oprime son las emociones no sanadas que llevamos en silencio. El rencor encadena, la tristeza apaga, el miedo paraliza y la falta de perdón va desgastando poco a poco el corazón. 💔 Sanar no es olvidar lo vivido, es aprender a mirarlo desde otra perspectiva: la del crecimiento, la gratitud y la esperanza. ✨ Cuando soltamos, el alma se aligera, y el cuerpo también lo siente. El corazón no solo bombea sangre, también guarda memorias, emociones y heridas. Por eso, darle descanso y paz es un acto de amor propio y de fe. 🌱 Hoy te invito a soltar lo que ya no te hace bien, a perdonar lo que aún duele y a abrir espacio para que lo nuevo y lo bello florezca en ti. 🌷 💫 Recuerda: sanar tus emociones es también cuidar tu salud y tu vida. ✍🏻 Carito 🌹 Fragmentos del Alma

ME CUESTA SABEE QUE SOY UNA SEÑORA

✨ La edad de la madurez ✨ Hay un momento en la vida en el que el espejo deja de devolvernos la imagen que solíamos reconocer. Aparecen las bolsitas bajo los ojos, las arrugas que se asoman cuando reímos, y un rostro que ha cambiado... un rostro que ha vivido. Al principio me molestó. Lo confieso. Hice de todo para borrar esos rastros del tiempo, como si pudiera detener el reloj biológico o pelear con la naturaleza. Pero comprendí que eso es luchar contra un ciclo sagrado, uno que nos pertenece por derecho divino: el ciclo de crecer, de madurar, de trascender. A veces, cuando me llaman “señora”, algo en mí se resiste. No por vanidad, sino porque mi alma sigue siendo una niña inquieta, curiosa, con el corazón de una adolescente. Me cuesta identificarme con esa palabra, aunque sé que mi cuerpo ya no es el mismo, y ha empezado a hablar con otras señales. Hoy quiero aprender a amar a esa nueva versión de mí. Esa mujer que aún sueña, que ríe fuerte, pero cuyo cuerpo lleva la historia de los ...

SABER PEDIR

 🕊️ ¿Por qué algunos cristianos se frustran con Marcos 11:24? 1. Porque lo leen como una fórmula mágica. "Si pido con fe, me lo dan." Pero Dios no es un genio de lámpara; es un Padre amoroso que sabe lo que necesitamos incluso antes de pedirlo, y que muchas veces responde con un "todavía no" o un "te tengo algo mejor". 2. Porque olvidamos la segunda parte de la fe: la confianza. La fe verdadera no solo cree que Dios puede hacerlo, sino que confía en que si no lo hace, es porque sabe por qué. La fe madura acepta incluso lo que no entiende. 3. Porque no alineamos nuestros deseos con Su voluntad. En 1 Juan 5:14, se aclara: "Y esta es la confianza que tenemos en Él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, Él nos oye." Eso significa que la oración efectiva no solo viene de la fe, sino de una relación íntima que conoce Su corazón 💬 ¿Entonces qué significa Marcos 11:24 realmente? Significa que cuando oras con fe y en comunión con Dios, conf...

QUIEN ES CARIDAD?

 La Caridad de antes del despertar La mujer que lo daba todo. La que amaba desde el sacrificio. La que callaba su dolor por miedo a romper la “paz”. La que sostenía vínculos aunque su alma gritara por dentro. Se acostumbró a conformarse con migajas emocionales. Era leal, fuerte, luchadora… pero por dentro, estaba cansada. Rota. Invisible. Vivía para los demás, pero no sabía cómo vivir para sí misma. Tenía la sonrisa puesta, pero el corazón desgastado. 2. La Caridad que comenzó a despertar Un día, el dolor fue tan profundo que ya no pudo taparlo. Algo se quebró… y fue bendición. Comenzó a mirarse con más verdad. A cuestionar lo que había tolerado por años. A entender que amor no es lo mismo que aguantar. Se inscribió en cursos, escribió, buscó respuestas, pero sobre todo: se atrevió a sentir. Reconoció sus heridas, su estilo de apego, su valor. El espejo emocional se rompió, y por primera vez se preguntó: "¿Quién soy, más allá de lo que los demás esperan de mí?" 3. La Caridad ...

EL CONOCIMIENTO ME DA EMPATÍA

 El conocimiento me da empatía: aprender a mirar con los ojos del alma Hay una gran diferencia entre sentir lástima y ser empático. La lástima mira desde arriba, desde el juicio, desde la incomodidad de quien observa el dolor ajeno sin querer involucrarse. La empatía, en cambio, se arrodilla a tu lado, te mira a los ojos y te dice: “No sé lo que estás viviendo, pero quiero entenderlo.” Y para eso, necesitamos conocimiento. Conocer tu historia. Tus heridas. Tus procesos. Tus caídas y tus silencios. Muchas veces reaccionamos mal porque no sabemos. Porque desconocemos lo que pesa en la espalda de alguien. Porque solo vemos un acto, una actitud, una reacción… sin ver el origen. Pero cuando conoces a fondo a alguien, algo cambia. Dejas de juzgar y empiezas a comprender. Y esa comprensión es el terreno fértil donde florece la verdadera empatía. Por eso, hoy te invito a practicar un nuevo tipo de escucha. Una que no se apure en responder. Una que no se sienta superior. Una que diga con el...