DECLARACIÓN DE SANIDAD

 


🌿 Declaración de Sanidad


A veces, sin darme cuenta, he ocupado roles que no me correspondían. He querido controlar, dirigir o sostener lo que no era mi papel, y en ese intento, terminé cansándome del alma. Comprendí que Dios estableció un orden perfecto, y cuando trato de hacer lo que no me corresponde, solo me alejo de la paz que anhelo.


Hoy entiendo que amar es una decisión.

Yo decido amar… y también puedo decidir no hacerlo.

El amor no depende del otro, sino del corazón dispuesto a actuar con ternura, incluso cuando no todo es correspondido.


Aún no existe el mejor padre, ni la mejor madre, ni el mejor compañero o compañera. Todos fallamos, porque seguimos siendo humanos que aprenden a amar mientras sanan.

He aprendido que las contiendas —esas peleas, discusiones o pleitos— son fruto de la ignorancia.

Una persona que vive en contienda carece de sabiduría espiritual.

El resultado siempre es el mismo: perder lo más valioso… la paz y las buenas relaciones.


También descubrí que gritar es una forma de distancia.

Los gritos no acercan, separan.

Un hogar donde se grita es un hogar donde los corazones ya están lejos.


Y entendí que el silencio puede ser orgullo.

A veces callamos no por serenidad, sino porque no soportamos ser corregidos, o porque no sabemos cómo expresar lo que nos duele.

Y en lugar de sanar, nos encerramos en el silencio.


Hoy sé que la mejor venganza no es devolver el daño, sino mantenerse firme en Dios.

La mejor respuesta ante quien hiere, es no apartarse del amor, no perder la fe, no dejar que la herida apague la luz interior.


He reconocido mis dones:

soy carismática, puedo liderar, aconsejar, mantenerme firme y reflejar la bondad en mi semblante.

Mi simpatía y mi fuerza no provienen de mí, sino de la gracia divina que me sostiene cada día.


Por eso hoy me repito:

Caridad, sé feliz.

Dios ya te perdonó.

Y si Él te perdonó, no hay motivo para seguir viviendo en culpa

Mi compromiso ahora es trabajar en lo esencial:

aprender a amar mejor, a comunicarme con empatía, a vivir con sabiduría y a mantener la paz en cada espacio que habito.


Sé que no todos entenderán mis procesos, y está bien.

La paz no depende de cuántos me comprendan, sino de cuánto elijo permanecer en Dios.


Nada nuevo comenzará si no está basado en valores.

Y hoy elijo empezar de nuevo, desde el amor, la humildad y la verdad.


✍🏻 Carito 🌹



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