Meditación: Cerrar para volver a mí
Meditación: Cerrar para volver a mí
10 de enero de 2026
Hoy escribo para no escapar de lo que siento.
Ayer fue un día difícil. Después de una conversación larga y profunda, tomé una decisión que llevaba tiempo posponiendo: cerrar una puerta que ya no me daba paz. Ayer fue el día.
Duele.
Duele porque al hablar, mis palabras nombraron verdades que ya vivían en silencio. Verdades reales, sin culpa para nadie, pero imposibles de seguir ignorando. Decirlas fue necesario, aunque me partiera por dentro.
Me importas, Señor.
Me importa la coherencia entre lo que digo, lo que hago y lo que pienso. Y entendí que estaba muy lejos de eso. Mantener esa puerta abierta me alejaba de mí.
Cerrar duele porque detrás había un mundo posible, una vida que sí deseaba. Pero mi realidad pesa, me supera, y debo hacerme cargo de ella. Hoy elijo cumplir, aunque me cueste.
Soy tuya.
Y confío en que al soltar, algo en mí se ordene. Que tu obra comience justo donde termina mi resistencia.
No sé a dónde me lleve esta decisión. Si soy honesta, guardo una esperanza silenciosa: que alguna ventana permanezca abierta entre las historias, por si la vida decide, algún día, volver a cruzar los caminos.
La realidad duele.
Pero incluso desde el dolor, sé que esto es lo mejor.
Carito
Comentarios
Publicar un comentario